5 razones para NO estudiar Ingeniería Ambiental

Soñamos con una democracia auténtica, con el respeto de nuestros derechos, con un estado que proteja a las minorías y preserve el medio ambiente, sin embargo, nos encontramos con un panorama muy distinto. Escribimos esto con el sentido más crítico posible, sin tomar casos específicos, tomando el tema al estilo de Kant en "Das dinge an sich" (la cosa en sí). 

El título va orientado a las personas que piensan entrar al medio, ya que el tema ambiental tiene buen marketing, ya que todos en el fondo quieren preservar el medio ambiente y pensar en un mejor mañana. Como todos somos seres humanos, todos estamos sujetos a errores, y como profesionales ambientales, mencionaré algunos errores ambientales. 

Las 5 razones por las que NO deberían estudiar Ingeniería Ambiental serían:

1. La gestión ambiental está orientada a cumplir el reglamento

Esto sí toca un tema sensible de lo que hacemos. Lo que hacemos es cumplir reglamentos ambientales, pero de gestión o el ejercicio de responsabilidades sobre un proceso, no hacemos mucho.

¿Cumplir reglamentos es malo? Claro que no, el problema es que no se evalúa o se evaluaba aquello que no tiene reglamento. Se necesitaron límites máximos y estándares de calidad ambiental para que la gente cuide los recursos hídricos, el aire y el suelo. De eso hablamos en las actividades formales, porque las informales lo siguen haciendo sin control.

Los responsables ambientales pueden ir a dormir tranquilos si no tienen observaciones o multas y creo que en el sentido amplio, eso está lejos de ser una gestión ambiental eficiente.

2. Las evaluaciones de impacto ambiental (EIA)... no evalúan el impacto.

Esto es también como el punto ambiental, muy sensible y tiene muchas aristas, empezando porque los EIAs tienen una gran parte de monitoreo, poca parte de análisis de datos... pero cuando se tiene que evaluar el impacto... pero cuando se tiene que decir cómo va a impactar el medio ambiente, es ahí donde se tiene como un miedo escénico al evaluar el impacto.

Habíamos dicho  que los EIAs tienen que tener 50% de su contenido enfocado a la evaluación de impacto mediante regresiones, análisis polivariados y modelos numéricos que sean fundamentados, calibrados y puedan simular las condiciones y requerimientos de una actividad sobre el medio ambiente. Es en este tema donde el regulador ambiental tiene que hacer una supervisión más profunda.

3. Te enseñaron ingeniería ambiental... y terminaste en una mesa de diálogo.

No objetaremos la razón de las mesas de diálogo sobre temas ambientales. Tienen su fundamento en función que antes nadie escuchaba a las comunidades y ahora se tiene estas mesas para enfocar temas de preocupación ambiental.  El problema es que ahora todo tema ambiental es ampliamente politizado y muchos "especialistas" y "defensores" usan esta plataforma para lanzarse a la política, aparte que se terminan discutiendo otros temas que no son ambientales.

No debiera de haber mesas de diálogo si los responsables del estado hicieran bien su labor ahora y en los pasados 25 años. Las comunidades no son tontas y no carecen de memoria. Construir confianza ahora requerirá hacer un esfuerzo enorme.

4. No todo impacto ambiental se puede pronosticar.

Hay muchas opiniones vertidas por expertos, pero en realidad, hay muchas más cosas que todavía no se pueden evaluar. Si quisiéramos saber cómo será la calidad del agua de un proyecto minero en los próximos 200 años y cómo afectará a la personas y ecosistemas, esa evaluación quedaría en la dimensión desconocida de la evaluación ambiental. Queremos pronosticar el futuro, pero nuestras herramientas tienen limitaciones y allí nos queda solo la buena intención de no meter la pata.

El transporte y química de las filtraciones de los depósitos de relaves presenta sus desafíos en su evaluación

El transporte y química de las filtraciones de los depósitos de relaves presenta sus desafíos en su evaluación

5. Todos atacan a la minería, pero no es la actividad que más contamina.

La minería es vista como la vaca sagrada, por que al final, siempre se puede sacar algo de esta actividad. Si bien la minería es una actividad de interés ambiental, esta no es la que más contamina.

Las ciudades, aquellas en las que nosotros vivimos, producen emisiones que no son tratadas, producen residuos sólidos que no son depositados adecuadamente, y producen agua servida que no es procesada. ¿Somos entonces nosotros responsables? Pues sí, y por mucho. Nuestra inacción en generar iniciativas ambientales eficientes en los municipios y ciudades en los temas nombrados hará que nuestros mares, ríos, suelo y aire sigan contaminados.

La agricultura también tiene un impacto ambiental apreciable, pero no vemos a los reguladores oficiales tan precisos con los agricultores. Quizá sea por el hecho que los agricultores son muchos y el tratamiento de temas ambientales se vuelve diseminado y titánico.

Footer_Suscribirse.png

Suscríbase a nuestro boletín gratuito para recibir noticias, datos interesantes y fechas de nuestros cursos en recursos hídricos.

Posted on October 12, 2014 and filed under Medio ambiente, Calidad de agua.