Investigación en Recursos Hídricos 2.0: estrategias y recursos

La metodología lo es todo

La metodología para llevar a cabo un proyecto de investigación, en pleno siglo XXI, requiere los siguientes pasos: dominar el inglés, leer documentos científicos en línea, plantear consultas a los autores vía correo electrónico y sintetizar la información obtenida en resúmenes. Así, la unión de estos esfuerzos ha de llevar al investigador de hoy en día a modelar el tema de estudio en un software especializado (intercambiar ideas en redes sociales puede ayudar). 

 

El inglés, idioma universal

Hoy en día, el inglés pone al alcance del investigador la posibilidad de no sólo acceder al conocimiento científico, sino también de interactuar con las personas que lo generan. Personas que provienen de países tan diversos como Canadá, Emiratos Árabes, Alemania, La India, Australia, China (líderes en la generación del conocimiento para la gestión de los recursos hídricos) han encontrado hoy un código en común: el inglés. Por su parte, la plataforma para las diferentes formas de comunicación universal es por excelencia la Internet, en donde la interacción con los gestores del conocimiento se lleva a cabo desde la lectura de documentos científicos internacionales (“papers”), conversaciones breves vía correo electrónico, hasta video-conferencias; por supuesto, el nexo es el inglés. Es por ello que el inglés es la herramienta transversal que ha de acompañar el desarrollo de cualquier investigación honesta, de ahí que una publicación en inglés tenga más impacto y vigencia en el mundo científico.

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El conocimiento en línea

Ahora bien, el grueso de la investigación requiere apoyarse en ideas sólidas,  acompañadas de estudio de casos, muestra de resultados y conclusiones. Estos estándares, que aseguran la confiabilidad de la ciencia a desarrollar, se reúnen en documentos científicos internacionales, popularmente llamados “papers”. Ellos contienen el fundamento, la explicación racional y la metodología para describir el tema de estudio (por ejemplo, estudio de eventos y fenómenos hidrológicos como cambio climático, inundaciones, pronóstico de sequías, entre otros). La fuente para acceder a los papers son los catálogos en línea (vía Internet), en donde el investigador accede a artículos y/o libros según las condiciones del servidor. Entre las fuentes más destacadas de catálogos en línea para la gestión de los recursos hídricos se tiene: El Sevier, Springer , Hidrology and Earth System Sciences ofrecen artículos, que incluyen nombre del(os) autor(es), correo(s) electrónico(s) y fuentes bibliográficas; mientras que Ebrary cuenta con libros que, en algunos casos, pueden ser descargados completamente en varias sesiones. 

 

Diálogos internacionales

Una vez completada la lectura y comprensión de varias fuentes bibliográficas, será necesario que el investigador se comunique con los gestores del conocimiento vía correo electrónico. Así, de una manera concisa, precisa, amical, se puede plantear consultas a los científicos para pedirles más información acerca de los conceptos, procesamiento de datos, estudio de casos y resultados descritos en los papers. El investigador ha de advertir que la respuesta puede tardar desde unos minutos hasta varios días, por ello es recomendable enviar las preguntas a todos los científicos que figuren en la autoría  del documento (ya que por lo general estos documentos se llevan a cabo con el apoyo de varios profesionales). Otra recomendación es re-enviar el correo, si al cabo de una semana no se obtiene respuesta; puede ser que la persona se encuentre de viaje y/o vacaciones. Generalmente, son amigables, les entusiasma la idea de compartir sus experiencias con otras personas y brindan la posibilidad para formular más preguntas.

 

Resúmenes de alto nivel

En suma, la comprensión de las fuentes consultadas y la absolución de consultas por parte de los científicos han de llevar al investigador a plasmar los conocimientos adquiridos en una fuente propia, resúmenes. Así, tratándose del área de los recursos hídricos, los resúmenes han de contener palabras clave, conceptos, fórmulas, esquemas, gráficos y resultados de modo que brinden al investigador una guía de buenas prácticas para describir la variable hídrica en estudio, así como fijar el tema, hipótesis, objetivo, metodología, ensayos y resultados que conformarán su investigación. Y como es sabido, parte de los resúmenes estarán conformados por citas textuales, tomadas de los autores de los papers; por ello es necesario que el investigador domine, también, los criterios bibliográficos para citar la fuente correctamente. Por otro lado, una fuente alternativa para adquirir criterios sobre el estado del arte del tema de investigación es recurrir a la revisión de tesis pasada, afines al proyecto.

 

La mejor elección: el modelo

Fijado el conocimiento y la ruta científica, el investigador ha de proceder a modelar el objeto en estudio. Como es sabido, la Naturaleza y los diversos eventos hidrológicos son sistemas muy complejos de representar por su aleatoriedad y características no estacionarias. Por ello, una herramienta de hoy que se adapta con dicha variabilidad es el modelamiento numérico, comúnmente llamado “software”. Su naturaleza matemática y computacional permite representar la realidad con un nivel de precisión ajustable a preferencia del modelador; lo que conlleva a pensar que el modelamiento informático es un método que se desliga de enfoques desfasados y/o a-priori (criterio subjetivo de un “panel de expertos”). Ahora bien, el investigador puede llevar a cabo el proceso de modelamiento mediante dos técnicas: programación de código y aplicación de interfaz gráfica. El primero consiste en la construcción de una secuencia lógica de pasos, para que la computadora opere; además, el lenguaje de programación suele traer paquetes de herramientas para aplicaciones específicas, llamados toolbox. Generalmente, los toolbox son de distribución libre y/o vienen incorporados al código; no obstante, existen espacios en línea donde se puede interactuar criterios con otros programadores, hacer consultas a los diseñadores del código y a los científicos. Ejemplo de código y toolbox es Python y su librería PyBrain para estudio de redes neurales. El segundo método de software es la aplicación de una interfaz gráfica, la cual ofrece un entorno visual y cuadros de diálogo para el modelamiento; puede incluir código para instruir en tareas específicas a la computadora. Ejemplo de interfaz gráfica es el Matlab. El investigador ha de advertir que ciertos softwares no son de distribución libre, o que para su instalación sea suficiente un sistema operativo convencional (Windows); por tanto, se tendrán que hacer los ajustes necesarios para llevar a cabo el ejercicio del modelamiento.

 

Tutoriales para la vida

Ahora bien, elegida la fuente para modelar la variable hídrica, el investigador debe pasar al siguiente nivel: manejar el software a través de tutoriales. Todo software serio cuenta con tutoriales que permiten comprender las herramientas del producto, mediante documentaciones, videos, ejemplos de aplicación y referencias para comunicarse con los diseñadores. Y en aras de complementar el aprendizaje del software, el investigador puede evaluar la posibilidad de unirse a grupos de interés, en redes sociales; donde personas de diferentes partes del mundo vienen utilizando el software, intercambian ideas y elaboran tutoriales.  

 

Seguir al corazón: la motivación

Entretanto, permanecer enamorado del proyecto, no mermar en el rigor académico que demande el estudio, intercambiar ideas con gestores directos e indirectos del conocimiento, así como agregarle una pizca de paciencia y buen humor a la investigación, harán de ésta una experiencia no sólo científica, sino también aportará valor en la atención de la gestión de los recursos hídricos y, por qué no, en las generaciones futuras. 

 

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Posted on April 4, 2014 and filed under Gestión del agua.